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Arsénico: el enemigo silencioso

Concepción Flores ha vivido desde hace más de 50 años en la comunidad de Los Cementos, en la planicie al pie del Volcán Telica.  Ella tiene buenos motivos para no sonreír.  Acaba de descubrir que el agua de su pozo tiene una concentración de arsénico 17 veces más alta que el límite establecido por la Organización Mundial para la Salud.  Concepción no está segura de cuándo fue construido el pozo, puesto que ya estaba ahí cuando ella llegó y durante muchos años fue su única fuente de agua.  Afortunadamente ella ya no utiliza el agua de este pozo para beber porque un grupo de visitantes canadienses le dijo que el agua no era apta para beber después del Huracán Mitch en 1998, y se excavó otro pozo.  No está claro si los canadienses identificaron el arsénico y si su consejo se basó en otra cosa, pero esto puede haber salvado la vida de Concepción puesto que el pozo nuevo, localizado a corta distancia, sólo tiene 3 ppb (partes por billón), lo cual está dentro de los valores guía de 10 ppb.  El agua del pozo altamente contaminado todavía se utiliza para dar de beber al ganado, y ahora que ella tiene conocimiento del problema del arsénico, Concepción ha empezado a preguntarse si esa será la razón por la que seis de sus vacas han muerto recientemente.

En la comunidad cercana de Ocotón, los habitantes no han tenido tanta suerte.  Ellos solo tienen un pozo y este tiene 235 ppb de arsénico, 23 veces el límite establecido.  Este pozo ha sido utilizado durante varias décadas y al momento este grupo de familias no tiene otra alternativa.  Los altos niveles de arsénico han afectado a al menos 1,000 personas en más de diez comunidades al Norte del Volcán Telica.  La presencia de arsénico ocurre de manera natural debido a una combinación de complejos factores geológicos e hidrogeológicos, probablemente relacionados con la actividad geotérmica asociada con los volcanes cercanos.

Actualmente Nuevas Esperanzas está llevando a cabo una investigación en esta área para la Alcaldía de Telica.  Se está mapeando la localización de cada pozo y se está recolectando datos incluyendo la profundidad a la que está el agua, el tipo de bomba y el uso que se le da al agua.  Al agua se le realizan pruebas de pH y sólidos disueltos totales y se lleva a cabo un análisis de arsénico utilizando un instrumento llamado “Arsenator”.  Se añaden agentes químicos a una muestra de agua para producir un gas que contiene cualquier cantidad de arsénico que esté presente.  Este gas pasa a través de un filtro de papel impregnado que se torna amarillo, naranja o café dependiendo de la concentración de arsénico detectada.  Andrew Longley, el Director de Nuevas Esperanzas, quien también es hidrogeólogo dice, “Cada muestra tarda alrededor de 20 minutos en procesarse.  Siempre hay un momento de nervios cuando se retira el filtro de papel.  La mancha amarilla en el papel puede ser sólo una estadística para nosotros, pero para la gente que utiliza el agua de ese pozo esto significa malas noticias.  El envenenamiento crónico por arsénico es un problema de largo plazo.  Los síntomas tardan años en desarrollarse y para cuando se descubren los altos niveles de arsénico es posible que esta agua haya sido consumida diariamente durante décadas”.

A veces llamado el “Rey de los Venenos”, el arsénico ha sido utilizado para asesinar durante miles de años, puesto que sus propiedades de ser incoloro, insípido e inodoro hacen que no sea detectado.  Sin embargo, el conocimiento del envenenamiento crónico por arsénico en bajas concentraciones es mucho más reciente, y sin saberlo el agua contaminada con arsénico ha sido consumida durante muchos años en muchas partes del mundo.  Los síntomas del envenenamiento crónico por arsénico, conocido como arsenicosis, pueden empezar a aparecer en un período de 2 a 10 años.  Los primeros síntomas como la debilidad muscular y efectos psicológicos leves no son específicos, pero estos llevan a cambios en la pigmentación de la piel y otras dolencias como insuficiencia hepática y renal, cáncer a la piel y de otros tipos que finalmente son fatales.  A menudo los pobres son los más afectados y se estima que más de 50 millones de personas han sido afectadas en el Sur y el Este de Asia, donde los peores problemas han sido identificados.

Nuevas Esperanzas se enteró del problema de arsénico en el Municipio de Telica en el año 2009, después de que dos pozos arrojaron resultados con altos niveles de arsénico.  Fuimos llamados por el Alcalde de Telica para ayudar a identificar una fuente de agua alternativa para las comunidades afectadas, y en el curso de esta tarea empezamos a descubrir que el arsénico es mucho más común en el área de lo que se había pensado.  Conforme se amplió la búsqueda para encontrar una fuente de agua que no estuviera contaminada, más comunidades se fueron sumando a la lista de afectados por este problema.  Nuevas Esperanzas está buscando financiamiento para llevar a cabo una investigación regional completa que incluya estudios de salud para determinar el efecto del envenenamiento por arsénico en la población local.  Es posible que los síntomas ya hayan sido diagnosticados pero que todavía no hayan sido específicamente relacionados con el arsénico debido a la falta de conocimiento sobre este problema.

Existen varias soluciones potenciales cuando se identifica la contaminación por arsénico, incluyendo el uso de fuentes alternativas de agua y, de ser necesario, el tratamiento del agua contaminada, pero primero necesitamos descubrir la extensión total del problema para así poder priorizar los recursos donde haya mayores necesidades.  En el pasado Nicaragua sólo ha tenido un problema relacionado con arsénico, cerca de San Isidro en Matagalpa, y el conocimiento de este problema es relativamente limitado.  Afortunadamente hoy en día existe un creciente conocimiento y pericia internacional y estamos en contacto con varios expertos en el Reino Unido quienes han trabajado con problemas de arsénico en Bangladesh donde el 40% de la población del país está afectada.  Nuestra investigación en Telica continuará durante los siguientes meses y será necesario hacer un esfuerzo coordinado que involucre a todos los actores relacionados para concientizar sobre este problema y encontrar las soluciones adecuadas para cada comunidad afectada.

21/10/10