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El agua se va por un tubo
Ver cómo la valiosa agua se va por un tubo es, de
hecho, exactamente lo que la gente de El Ojochal del Listón quiere. Por qué?
Porque en esta comunidad, la tubería lleva el agua recolectada de los
techos de cada casa y la canaliza hacia los recientemente construidos tanques
de captación de agua lluvia. Esta agua
lluvia durará los cinco largos meses de la estación seca, ahorrándoles a estas
personas un viaje diario de cuatro horas para buscar el agua que necesitan para
beber, lavarse y cocinar.
Desde que el primer tanque comunal fue construido en la
improvisada escuela en el año 2006, los habitantes de la comunidad han estado
solicitando sus propios tanques familiares.
Ellos han trabajado muy duro y por mucho tiempo para mejorar el camino,
para permitir el acceso de la camioneta 4x4 de Nuevas Esperanzas, en la cual se
transportan los materiales inclusive hasta las casas más altas de la comunidad.
Se necesitarán más de 600 metros de canales y tubería
para conectar los techos de todas las casas a los 21 tanques que han sido
construidos este año como parte del proyecto Cerros de Los Maribios en las
comunidades de El Ojochal, Agua Fría, El Ñajo, El Caracol y Las Pilas. Si a esto se le suman cientos de uniones y
accesorios, así como las 21 llaves de agua con cierre automático que previenen
el desperdicio de agua adquiridas en el Reino Unido, la tarea de conectar los
tanques resulta todo un reto.
Una vez más, estamos trabajando a contra reloj. Las lluvias de septiembre llegaron tarde este
año, pero nosotros sabemos que sólo queda un par de meses antes de que empiece
la estación seca. Los habitantes de la
comunidad están trabajando arduamente para extender los techos de sus casas
para maximizar el volumen de agua que pueden recolectar con láminas de zinc
corrugado provistas por Nuevas Esperanzas y la Alcaldía local. Con las láminas de zinc instaladas en los
techos, el equipo de Nuevas Esperanzas puede ayudar en la instalación de
canaletas, asegurando que exista la pendiente correcta para que el agua lluvia
fluya hacia los tanques.
Las familias de El Ojochal han visto una transformación
durante los últimos meses. Familias que
el año anterior vivían en pequeñas casitas improvisadas con techo de palma o
plástico, hoy tienen una mejor casa con techo de
zinc, además de una letrina y un sistema de captación de agua lluvia que les
provee de agua limpia a sólo unos metros de la puerta de su casa. Blanca Azucena, quien vive con su esposo
Victorino y su bebé de un año de edad, expresó al equipo de Nuevas Esperanzas
que ella nunca se imaginó tener una verdadera casa ni un sistema de provisión
de agua. Ahora ella se siente mucho más
segura y más feliz por sí misma y por su familia. El tanque que le prove de agua es compartido
entre su casa y la de su suegro, Marcial.
Blanca Azucena no es la única persona que aprecia los cambios que este
proyecto está haciendo en sus vidas diarias.
El ingeniero de Nuevas Esperanzas le preguntó a Natividad, un hombre de
60 años de edad, si había algún problema en colocar la llave de provisión de
agua del tanque a unos cuantos metros de su casa, debido a la pendiente del
terreno. La respuesta de Natividad fue
una gran sonrisa y dijo “qué diferencia hacen seis metros si durante todos
estos años he estado caminando por horas hasta Agua Fría y San Jacinto para
buscar agua?”. Este proyecto apenas está
empezando a causar impacto.
08/10/09
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