Inicio  I  Quiénes somos  I Qué hacemos  I  Dónde trabajamos  I  Noticias   I  Proyectos   I  Contáctenos   I  Haz un donativo   

 

De la huerta a la mesa!

Sosteniendo en sus manos un rábano recién cosechado, es fácil para Manuela Centeno olvidar las dudas que ella y las otras 19 mujeres de su comunidad sintieron cuando se sugirió por primera vez la idea de que ellas tuvieran sus propios huertos.  En la comunidad de El Ojochal del Listón, las oportunidades para que las mujeres contribuyan al ingreso familiar son relativamente limitadas y los roles familiares tradicionales en los que los hombres son los principales “productores” a menudo crean en las mujeres un sentimiento de des-empoderamiento.  Por esta razón, siempre iba a ser un reto implementar un proyecto cuya finalidad fuera la de empoderar a las mujeres y darles la oportunidad de aportar mayor variedad a la dieta familiar, aparte de general un ingreso extra.

Habiendo ayudado a la comunidad a construir 16 sistemas domésticos de captación de agua lluvia el año anterior, nos complacía ayudar a las mujeres a utilizar parte del agua disponible para utilizar sistemas de irrigación por goteo en huertos orgánicos familiares cercanos a sus casas, los cuales ellas podían manejar al mismo tiempo que sus otras responsabilidades.  Seis huertos han sido establecidos y dos de ellos han sido declarados “zona libre de hombres” por las mujeres que trabajan en ellos!  Una cierta rivalidad sana se ha desarrollado y algunos de los hombres de la comunidad han plantado algunas semillas como una “competencia” para ver quién tiene los métodos más efectivos.

Los primeros meses fueron de arduo trabajo.  Se distribuyó herramientas a cada grupo y se eligió la mejor localización para cada huerto.  Se preparó el suelo, se produjo compost orgánico y se germinó y trasplantó las semillas.  Cada etapa contó con una sesión de capacitación en la cual Benelip Núñez, promotora de este proyecto de mujeres, trabajó junto con las mujeres de la comunidad poniendo en práctica lo enseñado por el Ingeniero Agrónomo Enrique Bolaños.  Las mujeres aprendieron a utilizar láminas de plástico para atrapar el calor y matar insectos, así como enfermedades en los almácigos.  También han aprendido a utilizar plástico amarillo como carnada, una forma orgánica de controlar plagas que es amigable con el medio ambiente.

Para cuando se plantó las semillas en el mes de febrero, las mujeres estaban muy emocionadas de ver que los huertos finalmente tomaban forma.  Están produciendo diez tipos distintos de vegetales: tomate, chiltomo, berenjena, repollo, chile jalapeño, cebolla, rábano, pepino, zanahoria y frijol de vara.  Nosotros sabíamos que el balde que alimenta cada sistema de irrigación por goteo necesitaría llenarse al menos una vez al día, pero las mujeres no tardaron en darse cuenta de que con el calor de los últimos meses de la estación seca esto no era suficiente.  Los huertos más exitosos hasta la fecha son aquellos en los que las plantas pequeñas recibieron más agua, lo cual hace énfasis en la importancia de la disponibilidad de agua en esta comunidad remota.

Las primeras cosechas se vieron en marzo, cuando se cosecharon los rábanos.  Sin embargo, no todas las plantas han tenido el mismo éxito, puesto que algunas zanahorias y tomates han sido atacados por enfermedades.  Lastimosamente, dos de los huertos fueron invadidos por animales y algunos cultivos se dañaron.  Sin embargo, ahora las mujeres realmente están disfrutando ver cómo crecen sus huertos.  Hay zanahorias, repollos, berenjenas, tomates y frijoles.  Ellas están disfrutando el poder cocinar con los vegetales que ellas mismas cultivaron y ya han solicitado más semillas para plantarlas durante la estación lluviosa.  Es muy agradable ver cómo mientras crecen sus cultivos, también crece su seguridad en sí mismas!

11/06/10