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Los tanques de agua lluvia son ahora algo
habitual en Gracias a Dios
Hace dos años, la construcción de unos extraños tanques de
ferrocemento junto a seis viviendas en Gracias a Dios era una mezcla de
sospecha e intriga. Hoy, los miembros de
las 21 familias beneficiarias del más reciente proyecto de captación de agua
lluvia de Nuevas Esperanzas, tienen una respuesta muy distinta puesto que los
tanques se han convertido en algo habitual y muy bienvenido en la comunidad.
Esta semana se debía iniciar el trabajo para construir el tanque de
María Magdalena Centeno, el octavo de los dieciocho que se construirán en las
zonas más altas de esta pequeña comunidad rural, fuera del área cubierta por el
sistema de distribución de agua por tubería que cubre las necesidades de San
Jacinto y sus comunidades aledañas. El
primer paso es cavar un hoyo y preparar el suelo, y cuando los albañiles
contratados para dirigir el trabajo llegaron la mañana del lunes, se
encontraron con una grata sorpresa. El
hoyo para el tanque de María Magdalena ya estaba listo – ella y su hijo de 15
años habían pasado el fin de semana dedicados a cavar el hoyo! El acuerdo con los participantes de este
proyecto es que cada uno de ellos debe trabajar en sus propios tanques,
proveyendo mano de obra para apoyar el trabajo y la dirección de los albañiles
capacitados por Nuevas Esperanzas. Ha
sido maravilloso ver el compromiso y entusiasmo que las familias han demostrado
conforme ha avanzado el trabajo.
La construcción de los cuatro primeros tanques inició en el mes de
julio, y ahora hay siete tanques que están cerca de ser finalizados. Una vez que se construye la base y las
paredes de ferrocemento del tanque, se deben colocar los techos antes de que el
tanque esté listo para ser conectado al techo de la vivienda y así empezar el
importante trabajo de recolectar el agua de lluvia. Irónicamente, las fuertes lluvias de este
invierno han retrasado los trabajos en ciertas ocasiones, de modo que esta es una
carrera contra el tiempo y contra el clima para poder terminar los tanques y
empezar a captar agua lluvia para la estación seca antes de que termine el
invierno en el mes de noviembre.
La construcción estos tanques ha sido posible gracias a una donación
de Olive Branch Mennonite Missions.
11/10/07
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