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Ceremonia de
apertura, al estilo de California
Apenas
habían pasado dos meses desde que el Huracán Félix destruyó sus hogares y los
forzó a refugiarse en la escuela local, pero la comunidad de California estaba
lista para celebrar. Durante esos dos
meses, el equipo de agua y saneamiento de Nuevas Esperanzas lideró el trabajo
para desarrollar un manantial cercano a la escuela de modo que la comunidad
pudiera tener una fuente de agua limpia.
El nivel de participación comunitaria fue excelente, y alrededor de 15
voluntarios de la comunidad trabajaron largos días cavando, mezclando cemento y
construyendo las paredes para proteger el manantial.
Cuando
llegó el momento de la verdad, el flujo de agua que salía por el grifo
instalado excedió todas las expectativas y todos quienes estuvieron
involucrados se sintieron muy orgullosos de su éxito. El Vice-Alcalde de Rosita y representantes
locales del Ministerio e Salud asistieron a la ceremonia de apertura, así como
miembros de la comunidad de todas las edades.
La comunidad también construyó letrinas en la escuela y en la iglesia y
ayudaron a instalar un tanque de agua donado por el Hotel El Convento de la
ciudad de León, para recolectar agua lluvia desde el techo de la escuela. Las cosas se ven muy distintas de cómo se
veían el 4 de septiembre, cuando el Huracán Félix pasó por este sitio.
También
se han finalizado los trabajos en El Black y Las Breñas. En El Black, el pozo había sido contaminado,
de modo que fue bombeado y clorado y también se construyeron dos letrinas. En Las Breñas no fue posible utilizar ninguno
de los métodos tradicionales para rehabilitar el pozo para que el agua fuera
apta para consumo humano, pero el equipo de Nuevas Esperanzas desarrolló una
solución innovadora, instalando al fondo del pozo un filtro hecho con barriles
plásticos. Esta idea dio frutos, pues el
filtro funciona perfectamente, produciendo agua cristalina que ha sido clorada
y que ahora ya se puede beber.
En
estas comunidades también se construyeron letrinas. El saneamiento es sumamente importante en
situaciones de emergencia, donde muchas familias desplazadas son vulnerables a
enfermedades relacionadas con el agua. Esto
también puede representar un reto, puesto que no siempre es fácil lograr una
solución satisfactoria en áreas inundadas.
Sin embargo, las letrinas elevadas construidas en Las Breñas no sólo
proveen saneamiento adecuado para las familias que se refugian en la escuela,
sino que también aseguran que ahora la escuela tiene un sistema de saneamiento
que a largo plazo no contamina las fuentes de agua subterránea.
Aunque
en estas tres comunidades se ha finalizado el trabajo de emergencia, Nuevas
Esperanzas espera poder regresar el año próximo para ver cómo están progresando
estas comunidades, y se está considerando qué otros trabajos se podrían
realizar para ayudarlos a reconstruir sus vidas después del huracán.
19/11/07
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