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Y no te olvides de lavarte las manos...

Cuando el equipo de Nuevas Esperanzas terminó la construcción de dieciséis tanques de captación de agua lluvia familiares en El Ojochal del Listón el año anterior, los tanques empezaron a captar agua durante las últimas lluvias de la estación.  Pero este no era el final del proyecto, todavía faltaba una parte muy importante.

Los tanques de captación de agua lluvia eran algo nuevo para las comunidades incluidas en el proyecto Cerros de Los Maribios.  Aunque todos están contentos de tener una fuente de agua tan cerca de sus casas y ya no tener que caminar varias horas diarias para buscar agua, algunos miembros de la comunidad se han sentido un poco nerviosos acerca de beber el agua.  Andrew Longley, Director de Nuevas Esperanzas e ingeniero de agua, ha analizado la calidad del agua de los tanques.  Los resultados han mostrado que en la mayoría de los casos el agua es apta para beber y de mucha mejor calidad que la de los manantiales que están siendo utilizados.  Comunicarle esto a los habitantes de El Ojochal era una parte importante del proyecto.  También es vital que las personas que tienen tanques aprendan a darles mantenimiento y que practiquen una buena higiene.  Tanto el mantenimiento del tanque como la buena higiene ayudarán a asegurar que se mantenga una buena calidad del agua para que siempre sea apta para beber.

Las explicaciones detrás de algunos de estos temas son bastante científicas, pero una charla técnica no funcionaría bien en El Ojochal.  Por esto, el equipo desarrolló algunas actividades creativas para enseñarle a la gente acerca de las bacterias, la transmisión de enfermedades, la importancia de lavarse las manos y los métodos de análisis del agua, durante un taller de capacitación dirigido a los dueños de los nuevos tanques.  La sesión empezó con un apretón de manos.  En secreto, tres miembros del equipo habían cubierto sus manos de polvo de tiza azul antes de iniciar la capacitación.  El azul representaba las bacterias, y después de unos cuantos minutos todas las personas presentes tenían las manos azules, demostrando de una manera muy visual qué tan rápida y fácilmente los gérmenes pueden pasar de una persona a otra.  Luego fue hora de lavarse las manos – y fue cuando se hizo claro que el agua sola no es suficiente, puesto que el polvo de tiza azul únicamente se fue cuando se lavaron las manos con jabón.  Una vez más, esta sencilla actividad le mostró a la comunidad lo importante que es utilizar jabón cada vez que se lavan las manos.

A continuación el equipo le presentó a los cuarenta participantes el “grifo improvisado”.  Este es un sencillo sistema que utiliza una botella colgada con un mecate y un jabón atado a un cordel para que la gente se pueda lavar las manos sin contaminar la fuente de agua con los gérmenes de sus manos sucias.  Es fácil hacer un grifo improvisado y el equipo dejó su modelo en la escuela, para que lo utilicen los niños.  Aunque los habitantes de la comunidad hacen su mejor esfuerzo por mantener buenas prácticas de higiene, algunos dijeron que la falta de agua los había desanimado.

El día finalizó con un vistazo a los tanques de captación de agua lluvia y los participantes ayudaron a identificar las características más importantes relacionadas con la higiene, tales como la llave, la malla que previene la entrada de mosquitos al tanque, el área de recolección de agua y los techos.  Todos disfrutaron las actividades y recordarán el mensaje de la tiza azul y el grifo improvisado.

15/05/10