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Lo que las mujeres quieren
En Nicaragua, como en muchos países de América Latina, puede ser muy
difícil saber lo que las mujeres realmente piensan sobre la situación en la que
viven, y para que un proyecto pueda verdaderamente trabajar por las necesidades
de una comunidad, Nuevas Esperanzas primero debe descubrir los distintos
problemas que enfrentan mujeres y hombres por igual. Esta semana, el equipo ha pasado cada día en
una comunidad distinta, en la parte más alta de los volcanes de la Cordillera
de Los Maribios, para conocer a la gente que ahí habita y los retos que
enfrentan.
En vista de que muy pocos comparten la habilidad sobrenatural de Mel
Gibson para leer la mente de las mujeres, se utilizan ejercicios participativos
cuidadosamente diseñados, los cuales son sensibles al género y aseguran que los
puntos de vista de las mujeres sean escuchados.
Antes de ir a las comunidades, el equipo de Nuevas Esperanzas recibió
una capacitación sobre técnicas participativas, la cual incluyó la división de
hombres y mujeres en grupos separados y se les pidió que creen un mapa de su
comunidad (para equipo, en realidad fue un mapa de la oficina!). Estos mapas se utilizan para identificar los
problemas que enfrentan. Fue un
ejercicio muy bueno para el equipo pues pudieron ver cómo las mujeres y los hombres
abordan la misma tarea de maneras distintas y las diferencias en la forma en
que priorizan sus necesidades. A menudo,
en la cultura latina, sólo se escuchan los puntos de vista de los hombres.
Unos días después de la capacitación, el equipo se dirigió a las
montañas, armado de los materiales esenciales para crear un mapa – pajillas,
clavos, cajas de fósforos, e incluso frijoles para representar dinero! En cada una de las cuatro comunidades que
fueron visitadas, el equipo se aseguró de que los hombres y las mujeres
contribuyan de igual manera en este ejercicio de aprendizaje participativo, y
de que todos tengan la oportunidad de expresar sus opiniones. En Agua Fría, a la sombra del humeante cráter
del Volcán Telica, un grupo de treinta habitantes de la comunidad estaban
reunidos esperando la llegada del equipo de Nuevas Esperanzas. Todos tenían muchas ganas de participar, pero
había un gran problema – todos eran hombres!
Después de escuchar sus opiniones mientras hacían su mapa, las mujeres
del equipo de Nuevas Esperanzas fueron de casa en casa a buscar a las mujeres
de la comunidad para que sus voces también fueran escuchadas.
No es fácil predecir las respuestas de los miembros de una comunidad,
y el hecho de que las mujeres prioricen problemas que los hombres ni siquiera
incluyen en su lista es un recordatorio importante de que siempre debemos
proveer una oportunidad para que se oiga la voz de todos. Muy pocas casas tienen letrinas, lo cual no
fue una mayor preocupación para la mayoría de los hombres, pero para las
mujeres esto es algo muy importante! A
veces, sin embargo, todos están de acuerdo.
Tanto las mujeres como los hombres identificaron el mejor acceso al agua y
mejores caminos como las mayores prioridades para casi todas estas
comunidades. Nuevas Esperanzas está
preparando un proyecto integral dirigido a aliviar estas y otras necesidades
identificadas. La participación será
clave para el éxito del proyecto y Nuevas Esperanzas continuará trabajando para
asegurarse de que tanto las mujeres como los hombres estén siempre representados e
involucrados.
16/02/08
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