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Más árboles, más vida
El proyecto de Reforestación y Prevención de Incendios
Forestales empezó el año pasado, entre el polvo y el calor de la estación seca,
con el equipo de Nuevas Esperanzas localizando incendios forestales y evaluando
el riesgo que estos podían presentar para los bosques tropicales secos de las
laderas del Volcán Telica. Ahora la
historia es muy diferente. Han llegado
las lluvias, todo se ve verda y es tiempo de plantar.
Durante las últimas semanas alrededor de 10,000
arbolitos han sido llevados a la comunidad de El Ojochal del Listón. Algunos de estos han sido donados por
organizaciones como la Fundación Reto del Milenio e INAFOR (Instituto Nacional
Forestal), mientras que otras han sido compradas en viveros locales. El Ojochal del Listón es parte de un área
protegida, por lo cual los árboles a ser plantados deben ser de especies
nativas de la región. Los productores
que son propietarios y trabajan la tierra cerca de El Ojochal del Listón están
gustosos de participar en la reforestación del área, pero también deben pensar
en sus modos de vida, de modo que algunos de los árboles que se plantará serán
árboles frutales. Con el paso del tiempo
los frutos de estos árboles proveerán una fuente de ingresos y al mismo tiempo
ayudarán a restaurar el bosque que ha sido perdido a través de años de
prácticas dañinas para el medio ambiente como la tumba y quema, la tala ilegal
y el uso insostenible de leña. Se
plantará mangos, aguacates, limones, guayabas y marañones.
Al igual que con gran parte de nuestro trabajo en
comunidades remotas de las laderas, el transporte fue un gran reto. Transportar 10,000 plantas a lo largo de 6 km
cuesta arriba por un camino de tránsito difícil no fue una tarea fácil. Se necesitó más de 20 viajes utilizando tanto
la camioneta de Nuevas Esperanzas como un tractor y un trailer contratados para
este propósito. Alrededor de 500 plantas
fueron cuidadosamente cargadas en el trailer para cada viaje, para prevenir que
se dañen en el trayecto, y con cada viaje del tractor tardando un poco más de
tres horas, esto representó más de una semana de trabajo.
Una vez que se tuvo todas las plantas arriba, empezó
la tarea de distribuir los arbolitos a los productores. Durante esta época del año podemos contar con
la lluvia para regar las plantas durante las fases de transporte y
distribución, pero en Julio llegará el veranillo
y los arbolitos necesitarán tiempo para echar raíces antes de la llegada de
este clima seco. El veranillo no es el único reto – algunos productores tradicionales
creen que plantar los arbolitos durante la luna llena dañará las plantas, así
que la última semana de Junio varios miembros del equipo de Nuevas Esperanzas
se quedaron a dormir en la comunidad para ayudar a terminar de plantar los
arbolitos.
Además, distintas especies necesitan distintos tipos
de atención. Los árboles están siendo
plantados en las laderas del volcán utilizando un marco-A para determinar las
líneas de contorno. Al plantar siguiendo
los contornos, los árboles ayudarán a prevenir la erosión del suelo. La distancia entre los árboles también varía
dependiendo de la especie y el manejo adecuado de estos detalles le dará a los
árboles la mejor oportunidad para crecer.
Algunos de los árboles frutales han sido injertados para mejorar la
resistencia y la productividad. Por
ejemplo, una variedad de mango seleccionada por su nivel de productividad ha
sido injertada con otra variedad de mango, seleccionada por su resistencia a
las plagas. Los árboles de mango fueron
injertados en los viveros antes de ser plantados pero otros, como los de frutas
cítricas, serán injertados después de su plantación para darle a los
productores de El Ojochal del Listón la oportunidad de aprender cómo hacerlo.
Diez mil puede sonar como una gran cantidad de
árboles, pero esto es solo el principio de lo que hace falta hacer para la
conservación de esta área. Esperamos que
conforme estos árboles echan raíces, también florezca una nueva disposición
para proteger y valorar el medio ambiente.
30/06/10
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